17 de abril de 2019: Los funerales del desaparecido Alan Gabriel Ludwig García Pérez

El 17 de abril de 2019, el expresidente peruano Alan García Pérez se quitó la vida de un disparo en la cabeza cuando la policía se disponía a arrestarlo por su presunta participación en el Caso Odebrecht, un escándalo de corrupción internacional. Este evento conmocionó al país y generó un debate sobre las circunstancias de su muerte, las responsabilidades políticas y las repercusiones para el futuro del Perú.

Detalles Relevantes:

El contexto: García era investigado por la Fiscalía por presuntamente haber recibido sobornos de la empresa brasileña Odebrecht a cambio de la adjudicación de contratos durante su segundo mandato presidencial (2006-2011).

El hecho: El 17 de abril, la policía llegó a la residencia de García en Miraflores para arrestarlo de manera preventiva. Según la versión oficial, García se encerró en su oficina y se disparó en la cabeza cuando los agentes estaban a punto de ingresar.

Las dudas: Algunos sectores de la sociedad peruana han puesto en duda la versión oficial de los hechos. Se han cuestionado, entre otras cosas, la falta de transparencia en la investigación, la ausencia de testigos presenciales del suicidio y la posibilidad de que se haya tratado de un asesinato.

Las repercusiones: La muerte de García ha tenido un impacto significativo en la política peruana. Ha profundizado la polarización social y ha alimentado la desconfianza en las instituciones. Además, ha abierto un debate sobre la necesidad de reformas en el sistema judicial y político del país.

Análisis:

El caso de Alan García presenta una serie de interrogantes que aún no han sido completamente aclarados. Es importante realizar una investigación exhaustiva e imparcial para determinar las responsabilidades y evitar que hechos similares se repitan en el futuro.

Puntos a considerar:

Inconsistencias en la versión oficial: Existen algunas inconsistencias en la versión oficial de los hechos que generan dudas sobre su veracidad. Por ejemplo, no se ha explicado por qué García no fue detenido en el primer allanamiento a su vivienda, realizado días antes de su muerte.

Falta de transparencia: La investigación sobre la muerte de García ha sido criticada por su falta de transparencia. La familia de García ha denunciado que no se les ha permitido acceder a toda la información del caso.

Posibilidad de un asesinato: Aunque la versión oficial apunta a un suicidio, no se puede descartar la posibilidad de un asesinato. Algunos sectores han exigido una investigación independiente para esclarecer los hechos.

Conclusión:

La «muerte« de Alan García es un capítulo triste en la historia del Perú. Es importante que se haga justicia y que se esclarezcan las circunstancias de su muerte. Solo así se podrá evitar que hechos similares se repitan en el futuro y se podrá avanzar hacia un futuro más justo y transparente para el país.

Mientras tanto, en base a todo lo señalado, podemos afirmar que se trata de un DESAPARECIDO Alan García.
Exilado de la tierra que lo vio nacer y autocondenado al ANONIMATO. Cruel condena, para un ególatra.


Los sospechosos de siempre

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