Para una familia que llega a Lima desde otra región del Perú buscando atención médica para un niño, el tratamiento no termina en el hospital. También necesita alojamiento, alimentación, higiene y un entorno seguro para continuar el proceso.
En ese contexto, la campaña “Unidos por la Salud” logró reunir esfuerzos del sector privado y la Sociedad Civil para apoyar a más de 480 niños y sus familias durante sus tratamientos médicos especializados.

Una alianza solidaria busca aliviar la carga de familias con niños en tratamiento

La iniciativa nació para responder a una realidad poco visible: muchas familias deben trasladarse desde distintas regiones hacia Lima para acceder a servicios médicos que no encuentran cerca de sus hogares.
Ese traslado puede convertirse en una dificultad económica adicional. Pagar alojamiento, comida, transporte y productos de higiene durante varias semanas o meses representa un esfuerzo enorme para hogares con recursos limitados.
Por ello, la campaña reunió a P&G, Tottus y la Casa Ronald McDonald alrededor de un objetivo concreto: facilitar condiciones dignas para que los niños puedan continuar sus tratamientos acompañados por sus familias.

Una compra cotidiana permitió convertir el consumo en ayuda concreta

La campaña utilizó una mecánica sencilla para involucrar a los consumidores. Por cada producto Oral-B comprado en las tiendas Tottus a nivel nacional, se destinó S/ 1 para apoyar a la Casa Ronald McDonald.
La participación de los consumidores permitió alcanzar una donación de S/ 25,000. El aporte será destinado a facilitar hospedaje gratuito para niños y familias que necesitan permanecer en Lima durante sus tratamientos.
La experiencia muestra que una acción cotidiana puede adquirir una dimensión social cuando existe un mecanismo transparente que conecta el consumo con una necesidad concreta de la comunidad.

Más de 480 niños podrán contar con alojamiento durante sus tratamientos

El dinero recaudado permitirá beneficiar a más de 480 niños y niñas, junto con sus familias, mediante el acceso gratuito a las tres Casas Ronald ubicadas en Lima Metropolitana.
Estos espacios cumplen una función importante porque permiten que las familias permanezcan cerca de los hospitales donde sus hijos reciben atención médica, reduciendo desplazamientos y gastos durante etapas difíciles.
Contar con un lugar seguro para descansar también ayuda a preservar la unidad familiar. Para un niño en tratamiento, permanecer junto a sus padres o acompañantes puede convertirse en un soporte emocional fundamental.

Donaciones de productos fortalecen la atención diaria de las familias

La ayuda no se limitó al aporte monetario. También se entregaron más de 8,000 unidades de productos de cuidado personal y limpieza destinados a las familias hospedadas en la Casa Ronald de Jesús María.
Los productos de primera necesidad contribuyen a mantener condiciones adecuadas de higiene y bienestar dentro de las instalaciones. Son elementos cotidianos que adquieren especial importancia durante un tratamiento médico prolongado.
Este tipo de apoyo demuestra que la solidaridad puede expresarse de diferentes maneras. El dinero, los productos y el tiempo de los voluntarios pueden complementar una respuesta social centrada en las necesidades reales.

La Sociedad Civil demuestra que la solidaridad también transforma realidades

La participación de la Sociedad Civil resulta clave porque permite acercar las iniciativas de ayuda a las familias que enfrentan situaciones de vulnerabilidad. Su experiencia facilita identificar necesidades y convertir recursos en apoyo concreto.
La campaña también incorporó voluntariado corporativo. Un grupo de colaboradores participó en actividades lúdicas con las familias hospedadas, generando espacios de acompañamiento para 53 niños, niñas y sus acompañantes.
Más allá del aporte económico, estas acciones revaloran la participación ciudadana y comunitaria. Cuando empresas, organizaciones sociales, voluntarios y ciudadanos colaboran, la solidaridad puede convertirse en una herramienta de transformación.

Un modelo de cooperación que pone a las familias en el centro

“Unidos por la Salud” deja una enseñanza sencilla: enfrentar una situación de vulnerabilidad requiere algo más que recursos económicos. También hacen falta organización, empatía y voluntad para trabajar juntos.
La experiencia demuestra que las alianzas entre empresas y organizaciones de la Sociedad Civil pueden generar soluciones concretas para familias que atraviesan momentos especialmente difíciles por la enfermedad de un hijo.
El desafío ahora es mantener y ampliar este tipo de cooperación. Cada aporte puede ayudar a que más niños continúen sus tratamientos y que sus familias encuentren un espacio digno para acompañarlos durante ese proceso.
Beatriz Delgado Narro

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Fuentes: P&G, Tottus, Casa Ronald McDonald Perú